Cuando era chica siempre me preguntaba qué quería ser cuando fuese grande. Fue una pregunta, cuya respuesta me fue difícil encontrar. Creí tenerla cerca mío todo este tiempo, pero cuando se acercaba el momento decisivo la perdí.

Me di cuenta de que hay otra cuestión de fondo mucho más grande que la elección de una profesión. Ésta es el por qué. No quiero buscar simplemente algo porque en un futuro me traiga recompensas económicas, sino un lugar donde me sienta bien conmigo misma, pueda hacer lo que realmente me apasiona en esta vida y donde pueda ayudar al resto de las personas aunque sea desde un punto insignificante.

No aspiro simplemente a quedarme sentada esperando que el mundo mejore por sí sólo, sino hacer algo para contribuir al cambio; denunciar las atrocidades que pasan a nuestro alrededor para que la gente tome conciencia.

Quiero ayudar a los que no tienen nada porque la vida fue injusta con ellos, a que los demás los reconozcan por lo que son y no por lo que no tienen; para que lleguen lejos y consigan lo mínimo e indispensable que debe tener un ser humano.

Pero no sólo mostrar el lado negativo de la vida, sino también el positivo: las personas que ayudan a los demás, no porque tienen lo económico para hacerlo, sino porque tienen un gran corazón. También poder difundir conocimiento, información, como por ejemplo señalar los avances tecnológicos o científicos o  exponer las grandes hazañas del mundo del espectáculo y del deporte, entre otras cosas.

Sin embargo, no sólo me quiero conformar con el estudio del presente o del futuro cercano, sino también del pasado: investigaciones sobre hechos anteriores que podrían volver a suceder y otros que no queremos que se repitan. Poder aprender de los errores cometidos por otras personas o por nosotros mismos, es decir, estudiar el pasado para comprender el presente.

En su momento, parecía imposible encontrar una profesión que se adaptara a toda esta serie de objetivos para mi vida, pero luego de pensar en algunas posibles carreras, me decidí por el periodismo. No solamente puedo mostrarle la realidad a las personas, ya sea a través de un medio gráfico, audiovisual o digital, sino que también puedo combinar mis dos pasiones,  la escritura y la investigación. Particularmente, me gustaría dedicarme a trabajar en un medio gráfico. A partir de ello, espero poder lograr mis propósitos e informarle al resto de la población sobre distintos aspectos culturales, políticos, sociales, económicos, etcétera.

En mi opinión, es una profesión enriquecedora, ya que se está constantemente en relación con lo que pasa alrededor y con la materia prima del oficio, no como en otros tipos de trabajos.

Y cuando a veces me siento frustrada con todo lo que hay que hacer para llegar a la meta y que las horas pasen sin poder hacer otra cosa que no sea el estudio, me detengo a pensar si esto realmente merece tanto esfuerzo. Y sí, todo el esfuerzo del mundo vale la pena cuando uno está haciendo lo que realmente le gusta, su pasión; cuando no hace sólo las cosas por uno mismo, sino también por los demás. Y espero seguir con tanta motivación como cuando descubrí que por muchas razones quería ser periodista.

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