A partir de la toma de los colegios de la Ciudad de Buenos Aires, donde los alumnos reclaman sobre todo mejoras edilicias, se le preguntó a la gente cuál es la opinión sobre este tema, las medidas que se están tomando, el rol de los padres y qué creen acerca de la gestión de Mauricio Macri, actual jefe de Gobierno de la Ciudad.

Pamela Berti, ama de casa de 35 años, cree que esta situación es un descontrol y que niños de 17 o 18 años no pueden tener el control durante tanto tiempo. Para esto, ella aconsejaría hacer algo diferente: “tendrían que entrar y sacarlos a la fuerza, ya que no respetan la autoridad”.

Eduardo Ugarte, de 53 años, es arquitecto y opina que las tomas no son el mejor método de reclamo. Además, declara que “nos tenemos que dar cuenta que eso es lo que le hemos enseñado, en parte es culpa nuestra”.

Con respecto a las medidas que se tomaron desde el Ministerio de Educación, a Juana, de 80 años y jubilada, le parece correcto que los chicos tengan que ir lo sábados y sigan las clases hasta febrero. Y agrega: “el que no lo quiera hacer, que repita el año o que lo expulsen del colegio”.

Al mismo tiempo, Leonardo Iturrioz, de 46 años y seguridad de edificio, concuerda con las medidas tomadas. “Un chico debe poseer ciertos conocimientos básicos para poder desarrollarse cotidianamente”, aclara.

Sin embargo, “ojala fueran tan rápidos para tomar decisiones ejemplificadoras, como para resolver la grave problemática que atraviesan las instituciones”,  señala Mabel, de 43 años y empleada pública.

Silvia Macedo, de 42 años y profesora de filosofía, cree que los padres de los niños están ausentes. Además, opina que “los chicos están haciendo esto, ya que sus padres no quisieron intervenir en el asunto y se vieron obligados a hacerlo ellos”.

Frente al mismo tema, Oscar Arregui, un mozo de “La Biela” de 46 años, expresó que “algunos padres están preocupados por que sus hijos están perdiendo días de clases, pero no les importa las condiciones en que tienen que estudiar sus hijos”.

Alejandro, comerciante, cree que “es vergonzoso ver padres apoyándolo”.

Por último, en relación a la gestión de Macri, hubo mayores dudas y opiniones diferidas. Aunque los chicos le hagan reclamos, Leonardo Iturrioz, asegura que esto va más allá de Macri. “Nos revela como sociedad y no puede ser que todo se resuelva a la violencia o paros, nada se puede hablar”, explica.

Sin embargo, Esteban, un operario de 25 años, cree que Macri podría hacer un poco más con respecto a las remodelaciones de los colegios: “si hace falta algo, que lo hagan, total muy difícil no es”.

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