Tras el terremoto y el tsunami ocurrido el viernes en Japón, que trajo como consecuencia más de 4000 personas fallecidas, 2282 heridas y 8600 desaparecidas, siguen alerta por una posible crisis nuclear.

Las réplicas son constantes, sin embargo, lo más preocupante para los habitantes de Japón, como para el resto de los países del mundo, es la situación de las distintas centrales nucleares de Fukushima.

Se han producido emisiones de gases y vapores, aumentando la radiación en Tokio y otras ciudades de Japón. No obstante, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OEIA) descarta peligro alguno para la salud humana.

Como solución, se propuso enfriar el núcleo del reactor para reducir la presión.

En los países europeos se habla de una posible “Apocalipsis” y afirman que la situación es peor de lo que se comenta en Japón.

Los vuelos  que llegan a Tokio son derivados hacia ciudades del sur. Mientras tanto, los aeropuertos en Taiwan y países de Europa planean realizar controles de radioactividad a los pasajeros provenientes de Japón.

Fuente: AP

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