La situación de la central nuclear de Fukushima se agravó en este último tiempo. Por su parte, la cifra de muertos por el terremoto y el tsunami llegó a las 10 mil personas y los desaparecidos a unas 17.500.

El primer ministro japonés, Naoto Kan, define al panorama como “muy grave”, ya que se encontraron complicaciones en los reactores 1,2 y 3.

A su vez, agradeció a los equipos que trabajan en el lugar y se solidarizó con los empleados que sufrieron ayer graves quemaduras en las piernas por agua radiactiva. Esta, que tiene una radiación 10 mil veces más a lo normal, se encuentra en la sala de turbinas y obligó a que los técnicos se tuvieran que retirar.

El vocero de la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial (NISA), sostiene que tienen inconvenientes con la protección frente a la radiación. Es por eso, que pidió a Tepco, la empresa que opera la central, mayor amparo para los trabajadores de la planta.

La empresa comenzó a bombear agua dulce en vez de agua de mar en el reactor 1, por pedido de Washington para evitar procesos de corrosión.

El gobierno japonés le recomendó a los habitantes que se encuentran en un radio de 30 kilómetros de la central a autoevacuarse a zonas más alejadas para evitar problemas cotidianos.

Por otro lado, la Comisión Preparatoria del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (CTBTO) informó que es probable que la radiación llegara, en dos o tres semanas, a otros países del mundo.

Fuente: Telam


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