Las fuerzas de seguridad sirias abrieron fuego hoy contra cientos de manifestantes que protestaban contra las leyes de emergencia en la ciudad de Deraa, en el sur del país y epicentro de las últimas movilizaciones contra el presidente Bashar Al Assad, que hace 40 años que él y su familia está en el poder.

Las manifestaciones tuvieron lugar cerca del Palacio Judicial, a unos 2 kilómetros del casco viejo de la ciudad, donde 1200 personas realizan actualmente una sentada en la mezquita de al-Omari.

Más de 4.000 personas participaron en la protesta en reclamo de libertades políticas, al grito de “dignidad y libertad” y “no a las leyes de emergencia”. Sin embargo, fueron reprimidos por fuerzas de seguridad, que les dispararon con gases lacrimógenos y efectuaron tiros al aire para dispersarlos.

Las protestas fueron iniciadas hace más de una semana en la ciudad de Daraa, sin embargo alcanzaron extensión nacional el viernes pasado. Las fuerzas de seguridad abrieron fuego en al menos seis ciudades.

En Latakia, en el noroeste del país, la policía desplegó más efectivos tras los enfrentamientos que dejaron ayer 12 muertos y 200 heridos.

Desde el comienzo de las manifestaciones, más de 61 personas fallecieron a causa de la violencia de las fuerzas de seguridad utilizada para dispersar a las personas en Daraa y alrededores.

A su vez, más de 200 presos políticos fueron liberados, de acuerdo con grupos de derechos humanos.

Bashar Al Assad, que se encuentra en el poder desde el 2000 al suceder a su padre,  se dirigirá mañana a la nación árabe para intentar calmar la crisis mediante el anuncio del levantamiento del estado de sitio, el cual rige desde 1963, así como también la anulación de otras restricciones a la libertades políticas y civiles.

No obstante, las autoridades detuvieron a varios extranjeros y desaparecieron periodistas.

Fuente: Agencias


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