El 2 de abril de 1982 un grupo de tropas del Ejército Argentino, desembarcó en las Islas Malvinas, en una guerra contra Gran Bretaña, la cual duró setenta y cuatro días, tras rendirse frente a los británicos.

La Argentina comenzó a reclamar en los foros internacionales la soberanía sobre el territorio de las Malvinas desde el año 1833. Sin embargo, la dictadura fue la que encabezó un ataque sobre las islas en nombre de la patria y contra el imperialismo.

El 2 de abril de 1982, se escucharon en las radios del país, sin excepción, la música foklórica, seguida por marciales marchas y comunicados oficiales que anunciaban que habían “recuperado a la hermanita perdida”, 72 horas después de haber ocurrido una violenta represión en la Plaza de Mayo, contra los que se oponían a la política de hambre de Galtieri y su ministro de economía Roberto Alemann.

La ocupación de las Islas estaba prevista para a mediados de 1982, no obstante, la dictadura comenzaba a debilitarse y necesitaba, de alguna manera, mantenerse en el poder. Es por eso que fue un acto improvisado y se realizó un análisis equivocado sobre la situación internacional.

La argentina no tenía relaciones internacionales fuertes, hasta que se alineó a Estados Unidos con la llegada a la presidencia de Ronald Reagan, un derechista que soñaba con una tercera guerra mundial contra el comunismo.

Por ello, el ejército argentino intervino en la guerrilla de El Salvador reprimiendo y en Nicaragua. Los militares creyeron que ese era el momento para demostrarle al resto de los países quién era el más fuerte y comprometido con Estados Unidos.

Asimismo, confiaban en que Inglaterra, una vez  desembarcado el ejército argentino, llegarían rápidamente a una negociación.

El 2 de abril se llevó a cabo una gran campaña de los medios masivos de comunicación y miles de personas se concentraron en la Plaza de Mayo, pero esta vez para demostrarle el apoyo a los militares.

Para el momento, la censura había crecido a tal punto de ser absoluta, y se prohibieron difundir temas musicales ingleses, como también las bandas “The Beatles”, “Rolling Stones”, entre otros. A su vez, renacieron los grupos y cantantes de rock, denominados a partir de ese momento “Rock Nacional”, para enfatizar la imagen nacionalista de la dictadura.

Por otro lado, los medios de comunicación hacían hincapié en que Gran Bretaña no iba a defender las Malvinas, ya que estas eran unas islas lejanas y sin importancia. Sin embargo, el 3 de abril, la  primera ministra Margaret Thatcher anunció el envío de una flota inglesa a las islas. En esta guerra, encontró la oportunidad de mejorar su imagen que había sido debilitada por medidas económicas antipopulares que había estado adoptando desde 1979.

La recuperación de las islas por el “democrático Reino Unido”, ocupadas por la fuerza de una “sangrienta dictadura militar”, fue la consigna no sólo para unir a los británicos sino también a casi toda Europa en contra  del gobierno de Galtieri.

No sólo Gran Bretaña ya no estaba dispuesto a una negociación, sino que el 30 de abril, el presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, anunció públicamente su apoyo a los ingleses.

El 1 de mayo, Gran Bretaña inició bombardeos a la capital de las islas, Puerto Argentina, y dos días más tarde hundieron el crucero General Belgrano. El saldo fue de 368 muertos y decenas de heridos y desaparecidos. Por su parte, la aviación argentina respondió hundiendo algunos barcos ingleses, demostrando un gran profesionalismo.

A pesar de que las negociaciones habían fracasado y los resultados de la guerra no estaban siendo favorables, el gobierno y la prensa comunicaban lo opuesto: “Seguimos ganando”, anunciaba la revista Gente.

En Puerto Argentino, se encontraban 10 mil efectivos argentinos, en su mayoría jóvenes de 18 años, sin experiencia, mal alimentados y peor equipados, esperando a un ejército profesional apoyado por la tecnología norteamericana.

Setenta y cuatro días después del comienzo de aquella guerra, las tropas argentinas se rindieron ante las británicas.

Esta derrota provocó la renuncia del dictador Leopoldo Galtieri, que fue reemplazado por Reynaldo Bignone. Este se vio obligado a llamar a elecciones para el 30 de octubre de 1983 para elegir al primer presidente democrático luego de siete años de dictadura.

Propaganda de la Guerra de Malvinas

 

Fuente: El Historiador

Anuncios