Una nueva réplica sacudió hoy el noreste de Japón, mientras que el gobierno evacuaba a los habitantes cercanos a la planta nuclear de Fukushima, debido a los riesgos de la radiación a largo plazo. El canciller Héctor Timerman se encontraba en el aeropuerto de Narita rumbo a México.

La réplica, de magnitud 7.1 en la escala de Richter, ocurrió horas después de que los habitantes realizaran ceremonias de duelo tras cumplirse un mes de la tragedia en la cual murieron 25 mil personas a causa del terremoto y el tsunami. A su vez, se provocó una crisis por las fugas radiactivas en la planta nuclear.

El epicentro se ubicó a 160 kilómetros al norte de Tokio.

Las autoridades señalaron que la réplica no puso en peligro las operaciones en el complejo nuclear de Fukushima, donde se cortó electricidad, pero se restauró rápidamente.

Según el jefe de gabinete, Yukio Edano, se pidió a los japoneses de otras cinco comunidades, algunos de ellos a más de 30 kilómetros de la planta, que evacuen la zona. Las personas que viven en un radio de 20 kilómetros alrededor de la planta ya desalojaron la zona.

“No es una medida de emergencia que las personas tengan que evacuar inmediatamente”, dijo. “Hemos decidido tomar esta medida con base en los riesgos para la salud a largo plazo”.

En Iwaki, una ciudad cercana al epicentro, se derrumbaron tres casas y algunas personas quedaron atrapadas en los escombros. Dos de ellas fueron rescatadas, pero se cree que podría haber cinco más aún en el interior, expresó el portavoz del departamento de bomberos Takumi Namoto.

El canciller Héctor Timerman, se encontraba a esa hora en el aeropuerto de Narita por tomar un avión rumbo a México, sintió el movimiento. En su cuenta de Twitter señaló que los japoneses volvieron rápidamente a sus actvidades. “Uno mira a su alrededor y todo ha vuelto a la normalidad. La gente sigue comiendo, charlando o paseando por el aeropuerto”, aseguró.

Fuente: Agencias

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