El depuesto presidente egipcio Hosni Mubarak fue detenido hoy, por 15 días, mientras se lo está investigando por corrupción, abuso de poder y muerte de manifestantes durante el levantamiento popular que puso fin a sus casi 30 años en el poder.

Horas antes de sus anuncios, Mubarak, de 82 años, fue internado en un hospital de Shram el-Sheikh por una crisis cardíaca.

Una fuente médica aseguró hoy que el ex presidente seguía internado y que su condición era “inestable”, mientras que autoridades judiciales indicaron que, de ser necesario, Mubarak pasará los 15 días de su detención preventiva hospitalizado.

Alrededor de 2000 personas se congregaron anoche frente al hospital para exigir la detención de los hijos del ex presidente, que estaban adentro.

No obstante, los hermanos se retiraron hoy por la madrugada en una camioneta de la policía mientras los manifestantes arrojaron botellas, piedras, entre otras cosas contra el vehículo. Más tarde, fueron trasladados en un jet privado hacia El Cairo para ser interrogados.

Desde la caída de Mubarak, los egipcios le exigen a la Junta militar, que asumió el poder, una investigación contra el ex mandatario y miembros de su gobierno.

La detención fue informada por la oficina del procurador general mediante un comunicado difundido por la red social Facebook que explicó que la investigación se debe a acusaciones de matar y herir a manifestantes, corrupción, derroche de fondos públicos, abuso de autoridad y beneficio personal.

Esta investigación podría darle un respiro a la Junta militar luego de experimentar tensiones con el movimiento opositor que depuso al ex mandatario, según señalaron analistas.

Los opositores, por su parte, afirman que las investigaciones son lentas y que los abusos cometidos en la actualidad son aún peores que durante la era Mubarak.

Fuente: Agencias

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