Tormentas y vientos severos golpearon el sureste de Estados Unidos el sábado, dejando un total de 45 muertos en los estados de Alabama, Arkansas, Carolina del Norte y Oklahoma, entre otros.

Las tormentas comenzaron el jueves por la noche en Oklahoma, donde al menos ocurrieron cinco tornados  y dos personas murieron.

El viernes, las tormentas destruyeron o causaron daños en decenas de casas, negocios e iglesias en Misisipí, donde equipos de trabajadores limpiaban los caminos, restauraban la electricidad y alojaban en albergues a damnificados.

Únicamente en el estado de Alabama murieron siete personas, tres de ellas, integrantes de una misma familia.

Sin embargo, teniendo en cuenta también los estados de Arkansas y Oklahoma, las víctimas ascienden a 16, convirtiendose así en la cifra más alta de muertos en la temporada en el país.

Además de los fallecidos, decenas de personas resultaron heridas.

Henley Hollon, ciudadano estadounidense, cuyo hermano y sobrinos murieron a causa de las tormentas, señaló que cuando vio el pronóstico del clima pensó que lo peor ya había sucedido. No obstante, los vientos comenzaron a intensificarse.

“Los vientos tomaron fuerza muy rápido. Las luces se apagaron”, afirmó. “Teníamos que andar a tientas en la casa. Duró menos de un minuto”.

Henley Hollon agregó que salió de su casa para verificar las ramas en el exterior de su patio y cruzó la calle para ver qué había sucedido con su hermano, que vivía en frente.

“Vi con la lámpara que todo estaba destruido”, dijo Henley Holon. “Dos casas rodantes fueron arrancadas de sus cimientos y todo lo que quedaba el sábado por la mañana eran una escalinata de madera y un arriate”, agregó.

El mal tiempo y los tornados afectan desde las últimas horas la zona sur y la costa oriental del país, principalmente a los estados de Arkansas, Oklahoma, Alabama, Mississippi, Virginia, Carolina del Norte y Nueva York.

Fuente: Agencias

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