“Argentina necesita un mensaje de esperanza. Los argentinos necesitamos una sociedad más hermanada, con menos conflictos y más soluciones”. Y son muchos los jóvenes que opinan igual que Hermes Binner, candidato a presidente por el Frente Amplio Progresista.

Este partido es una coalición de centro-izquierda, integrada por partidos políticos de ideología progresista y socialdemócrata, como el Partido Socialista, el GEN, Libres del Sur, Partido Nuevo de Córdoba, Solidaridad e Igualdad, Buenos Aires para Todos y Unidad Popular.

Entre sus principales propuestas se encuentra la construcción de un sistema educativo público, gratuito y de calidad; que el Estado garantice que cada argentino perciba toda la educación que esté dispuesto a recibir; y el enfrentamiento del delito a través de la perspectiva de la seguridad comunitaria y del fortalecimiento de una institución policial democrática, transparente y altamente profesionalizada; mientras se atacan las causas sociales de la inseguridad con educación y trabajo decente.

La política ya no solamente está inmersa entre los adultos, sino que cada vez son más los jóvenes que se afilian a los partidos políticos en busca de un cambio y una mejora.

“A la juventud hay que darle la oportunidad de ser protagonista hoy. El FAP tiene por delante un gran futuro, no se van a arrepentir nunca de ser partícipes de mejorar la sociedad”, aseguró el candidato a presidente. Y ése es el protagonismo que tantos jóvenes están buscando. “Tenemos ganas de hacer”, es una de las frases que más se escucha entre ellos.

Lisandro Luis Constantini Lignini está en su último año del colegio y vive en Miramar. Hace dos años que milita, debido a que no es una persona que se queja y se queda sentado; le gusta hablar y discutir. “Me gusta hacer todo lo que esté a mi alcance para que las cosas cambien”, asegura. Comenzó en el Frente Amplio Progresista por conservar ideales familiares: “Vengo de una familia socialista de parte de mi madre y la verdad creo que es lo mejor entre todo”.

Con respecto a Hermes Binner, considera que es una persona hecha y derecha, es respetuoso, simpático y que a pesar de sus problemas sigue adelante. Además, es fiel a sus convicciones, un buen líder y el único candidato que cumple con lo prometido.

Lisandro describe que no milita en ningún grupo particular: “Simplemente participo en todo lo que me piden”. Estos pedidos van desde capacitar a otras personas, como por ejemplo ayudar a los que no saben fiscalizar ahora en época de elecciones, hasta estar como fiscal o vender rifas para el partido.

Su objetivo es terminar el colegio y postularse dentro de dos años como concejal de Miramar por la lista del Frente Amplio Progresista.

Lucía Jolias, por su parte, fue cambiando a lo largo de su vida. La estudiante de trabajo social de la Universidad de Buenos Aires comenzó militando dentro del Partido Socialista, pero luego lo abandonó. “Empecé a militar de muy chica, no tenía mucha formación la verdad. Al principio no entendía nada y con el tiempo me di cuenta que tenía otra línea, bastante más a la izquierda que el Partido Socialista”, aclara. “Tenía 17 años y estaba haciendo el último año de colegio. Estaba con ansias de saber más y de hacer algo. No tenía mucha convicción, tenía más ganas que otra cosa. Ganas de hacer, de activar”.

Comenzó en el Partido Socialista sobre todo por comodidad. “No sabía nada de partidos, las diferencias entre la izquierda, nada. Quedaba cerca de mi casa, a la vuelta y fui a dar clases de apoyo primero, y como tenía esa ansiedad, me fui metiendo poco a poco”.

Las actividades dentro del partido eran variadas: había un local que era un centro cultural, donde se daban clases de guitarra, teatro, entre otros talleres. Además, allí se daban clase de apoyo y lograron armar una biblioteca muy completa. Se realizaban peñas y festivales, e incluso llegaron a crear una revista propia. Más orientado hacia el ámbito político repartían volantes en distintas campañas, como por ejemplo de diputados, o juntaron firmas cuando fue la designación de Fino Palacios, un policía procesado que en 2009 fue nombrado por Mauricio Macri para conducir la Policía metropolitana. A su vez, se hacían reuniones entre los miembros jóvenes del partido. “Debatíamos lo que estaba pasando; tuvimos charlas sobre cooperativismo, Ley de medios y se pasaban películas, que se mezclaban películas para divertirse con otras más, como la del Che”, cuenta Lucía. Sin embargo, en el grupo eran pocos. “Como mucho éramos 15 en el grupo fijo, de 35 años para abajo y después en las reuniones más ‘ampliadas’ venían más adultos, pero tampoco eran tantos: 5 o 6 nada más”.

El estudiante de Psicología y Ciencias Políticas de la Universidad de Buenos Aires, Javier Fernández Álvarez, siempre tuvo un afán concreto: modificar la realidad en búsqueda de condiciones más favorables en materia de justicia y bienestar social. “Hoy la militancia me permite tres cosas: canalizar ese espíritu transformador de un modo concreto, formarme y aprender en todo sentido, y conocer mucha gente que tiene las mismas convicciones que uno”. Siempre tuvo ganas de militar, pero hace tan sólo tres meses que forma parte del Partido Socialista. Sin embargo, su deseo es hacerlo por mucho tiempo más. Le gusta encontrar gente con la que haya cohesión intensa y poder formar proyectos en conjunto. “Lamentablemente la historia reciente no me ofrecía alternativas que me generaran ningún tipo de interés en siquiera votar un partido en particular. La conformación del Frente Amplio Progresista, apoyando al slogan de campaña, me renovó la esperanza”, expresa Javier. No obstante, podría haber terminado en cualquiera de los partidos que conforman el Frente Amplio Progresista. A su vez, observa que recién ahora está pudiendo ser una alternativa real de síntesis a las estructuras partidarias dominantes en la Argentina.

A Hermes Binner lo ve diferente al resto de los candidatos: “Es el hombre diferente de la política argentina”. Sostiene que Binner propone valores que están encarnados en sus ideas y conductas, que se basan en principios básicos de la cultura democrática progresista: construir, dialogar, ayudar. “Más allá de las convicciones ideológicas, que las comparto enormemente, creo que debería ser el espejo de cómo se debe construir la política en la Argentina porque concibe la seriedad, el trabajo y la humildad como aspectos fundamentales”, agrega.

Ante la cercanía de las elecciones presidenciales, las actividades del grupo, el cual está conformado de alrededor de 10 a 15 jóvenes, se enfocan principalmente a la campaña. Se intenta difundir a Binner como candidato a presidente y a Roy Cortina como diputado por la Ciudad de Buenos Aires a partir de poner mesas en las calles para repartir volantes, pegar afiches por las noches, acompañar a los candidatos en las caminatas, actos y charlas, mantener informados a los afiliados del partido, reunirse para hablar sobre diferentes situaciones que se van dando, repartir volantes y boletas casa por casa, entre otras cosas. Particularmente, el día de las elecciones van a fiscalizar para ayudar a que los votos del Frente Amplio Progresista estén garantizados.

Frente a estas actividades, la devolución de la gente fue muy buena. “Hay que admitir que Binner tiene muy poca imagen negativa, y eso, al menos, ahorra los comentarios desventajosos que pueden recibir muchos otros candidatos. Quizás por la prematura aparición del Frente, y la mesura de nuestro candidato, la efervescencia no desborda, pero en general se reciben muchísimos comentarios positivos frente a disgustos por parte de la gente”, explica Javier.

Incluso el mismo Hermes Binner comenzó militando desde joven. A los 16 años dejó su Rafaela natal y se dirigió hacia Rosario para estudiar Medicina. Poco antes de empezar sus estudios, se afilió al Partido Socialista en una época en la cual la fuerza estudiantil preponderante del litoral eran los socialistas del Movimiento Nacional Reformista. “Nosotros aprendimos desde la universidad, porque por un lado teníamos la memoria de Juan B. Justo y también la visión de lo que significaba él, no solamente para la ciencia médica, sino además porque decidió aparte de ser médico, ser político”. En su militancia universitaria conoció a Guillermo Estévez Agüero. En 1972 lo invitó a la fundación del Partido Socialista Popular. Binner ya era médico anestesista, pero su práctica estaba más relacionada con el sanitarismo. En 1989 fue designado secretario de Salud Pública de la municipalidad de Rosario hasta 1993. Esto permitió que fuera en un modelo en ese sentido. Se convirtió en intendente de Rosario en 1995 con una amplia mayoría de votos y reelecto en 1999 con mayoría absoluta. En el 2007 el voto popular lo llevó a la gobernación de Santa Fe, para consagrarse como primer gobernador socialista de la República Argentina.

Todos los jóvenes comparten un mismo propósito: intentar mejorar el país en el cual viven. Y para ello, eligen el camino de la acción desde su pequeño lugar. “Estamos constantemente hablando con todo aquel que uno se cruce, para informarlo, y sin avasallamientos, convencer la máxima cantidad de gente posible”, explica Javier. Y lo hacen en este partido en particular: el Frente Amplio Progresista, porque ven en su candidato una persona honesta, seria, con valores compartidos, transparente y la única posibilidad para conseguir la Argentina que ellos quieren. Buscan el cambio y un presidente que pueda representar a todo el país.

Anuncios