Es una disciplina que utiliza la música y sus elementos, como el sonido, ritmo, melodía y armonía, como puente para mejorar la calidad de vida de las personas.

Promover la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión, son algunos objetivos de la musicoterapia.

Su fin es desarrollar potenciales o restaurar las funciones de un individuo para que pueda lograr una mayor integración y llevar una mejor calidad de vida.

Sus orígenes se encuentran en la prehistoria, debido a su utilización en los ritos mágicos, religiosos y de curación. Sin embargo, sus primeras influencias sobre el cuerpo humano datan del año 1500 a.C. a partir de unos papiros egipcios descubiertos por Petrie en la cuidad de Kahum.

La musicoterapia se puede aplicar a cualquier persona que lo necesite. “Desde pacientes con necesidades especiales, como parálisis cerebral, Síndrome de Down, Retraso madurativo, etc., hasta tercera edad, salud mental, educación especial, entre otros”, explica Ralf Niedenthal, músico terapeuta.

Además, señala que es trascendental que el que lleve a cabo esta profesión sea un músico terapeuta certificado.

Niedenthal es ayudante de la cátedra “Técnicas Instrumentales II” de la carrera de Musicoterapia en la Universidad del Salvador y coordinador del departamento de “Todos hacemos música” en Mami Sounds, donde niños con necesidades especiales aprenden a tocar un instrumento. Comenzó desde chico a interesarse por la música: a los 3 años empezó a tocar el piano y a los 15 la guitarra.

“Elegí esta profesión sabiendo que hacía lo que más me gustaba y que de ese modo podía ayudar a muchas personas”, asegura.

Los métodos de trabajo dentro de la disciplina son variados, ya que depende de la persona atendida. “En mi caso, busco siempre los potenciales en cada paciente, aprovechando así las virtudes de ellos mismos. Por otro lado, utilizo la enseñanza de diversos aspectos teórico – prácticos musicales e instrumentales, con fines pedagógicos clínicos. Estos permiten desarrollar los potenciales expresivos del niño, adolescente o adulto. Estos pueden ser el área cognitiva, la motricidad fina y gruesa, la creatividad, el juego, entre otros”, expresa el músico terapeuta.

Los efectos que produce la música en las personas tampoco pueden ser generalizados, debido a que cada paciente vivencia su contacto con ella de distinta manera. “Desde mi experiencia, observo como la mayoría de ellos disfruta de ella, sonríe, canta, baila, compone y comparte melodías”.

Estos pueden ser emocionales, cognitivas o físicas. “En algunos casos nos referimos a la posibilidad de mejorar la calidad de vida y no curar al paciente. Si un chico tiene parálisis cerebral o Síndrome de Down, siempre va a padecer de esa necesidad especial. Sin embargo, con un buen trabajo interdisciplinario con objetivos en común (lo cual pienso que es fundamental hoy en día para realizar un tratamiento exitoso), se pueden ver mejoras en semanas, meses o en algunos casos, años”, declara Niedenthal.

Lo que más disfruta de su trabajo es compartir la pasión al hacer música, no solo con el paciente, sino también con la familia. “Observar los logros, los avances y el esfuerzo de cada uno de ellos, es algo gratificante”, asegura y agrega: “Disfruto día a día la sonrisa de los chicos”.

Sin embargo, también hay momentos difíciles en el trabajo, como por ejemplo tener que aceptar el no poder atender a un paciente, ya sea por limitaciones del terapeuta, por transferencia o inseguridad.

Por otro lado, una parte importante del tratamiento es el trabajo con la familia, ya que a veces hacen de puente para la comunicación entre el terapeuta y el paciente, a través del conocimiento de sus gestos, sonidos o movimientos.

“El trabajo con los padres, hermanos o abuelos, promueve la construcción de un vínculo saludable en el cual todos sean partícipes de los logros y dificultades del paciente. Observo que el niño, al estar acompañado por sus familiares, realiza muchas veces otras actividades, involucrando a los padres o hermanos, que a la hora de estar solo, no las haría”, concluye Niedenthal.

Escrito para 3K Todo Noticias www.3ktodonoticias.com.ar

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